Escrito por Tendenzias

Cómo hacer una mascarilla facial casera

Eliminar las células muertas, hidratar y proteger la piel de los agentes externos, ya sea del frío o del sol es la principal función de una mascarilla facial. En el mercado existen distintas firmas que nos ofrecen estos productos, pero porqué no hacerlas nosotros mismos. Hoy aprenderemos cómo hacer una mascarilla facial casera, económica, eficaz y sobretodo de forma sencilla.

Cómo hacer una mascarilla facial casera paso a paso

Ponemos mucha atención en el peso y en la estética general de nuestro cuerpo, sin embargo no siempre prestamos la misma atención a otra parte fundamental que es nuestra cara. Nuestra cara se encuentra constantemente expuesta a la climatología y necesitará ser exfoliada, hidratada y protegida.

Una buena mascarilla no sólo tiene que actuar sobre las capas mas expuestas, sino que deberá profundizar hasta alcanzar la epidermis, donde debe comenzar la protección y nutrición de la piel. Si aplicamos una mascarilla facial a nuestro rostro, inmediatamente notaremos sus beneficios, que entre otros son:

  • Proteger la piel.
  • Nutrir la piel.
  • Limpiar la piel.
  • Mantener hidratada la epidermis.
  • Eliminar por medio de la exfoliación las células muertas de la piel.
  • Energizan, purifica e iluminan la piel.

Para aplicar una mascarilla casera en el rostro y hacerlo de la manera correcta, debemos seguir una serie de pasos:

  • Primero: La piel de la cara deberá estar totalmente limpia. Cogemos una pequeña cantidad de producto con la yema de los dedos y por medio de pequeños golpecitos, aplicamos el producto sobre el rostro.
  • Segundo: Una vez que se ha cubierto la zona a aplicar, dejamos que la mascarilla haga su función durante unos 20 minutos, aproximadamente. Sabremos que ha llegado el momento porque la notaremos cada vez más seca.
  • Tercero: Con una toallita húmeda vamos retirando todo el producto, sin prisas.
  • Cuarto: Una vez has eliminado la mayoría del producto, utiliza agua tibia para terminar de limpiar la piel del rostro.
  • Quinto: Seca bien la piel y aprovecha para tonificarla y cerrar los poros abiertos
  • Sexto: Hidrata bien la piel con tu crema hidratante habitual.

Para que una mascarilla tenga efectos positivos sobre nuestra piel, primero tenemos que conocer bien cual es nuestro tipo de piel, qué características tiene y que necesitamos. Existe un tipo de mascarilla para cada tipo de piel y cada necesidad y eso es lo que vamos a aprender a continuación.

Tipos de mascarillas faciales

Como acabamos de comentar para cada tipo de piel, existe una mascarilla especial. Ahora vamos a conocer las mascarillas más utilizadas, mascarillas faciales, sencillas, baratas y sobre todo efectivas y naturales.

Mascarillas Hidratantes con aceite de Oliva

La función de una mascarilla hidratante casera es asegurarse que la piel tiene la cantidad de humedad necesaria, evitando que ésta se evapore de la superficie de la piel. La mascarilla actúa creando un cordón de protección que evitará de la deshidratación y por lo tanto la aparición de arrugas.

Para realizar una mascarilla que hidrate la piel de nuestro rostro, nada mejor que recurrir a un producto que además nace en nuestra tierra, la aceituna.

Materiales: Aceite de Oliva Extra Virgen.

Procedimiento: Simplemente aplica el aceite de oliva sobre cara y cuello. Una vez bien extendido, déjalo durante 5 minutos en tu rostro para que realice su función, después retíralo con abundante agua fría.

Mascarillas Hidratantes con fresas y miel

Existe una mascarilla hidratante muy especial, se trata de una mascarilla que regenerará e hidratará nuestra piel desde las capas más profundas de la epidermis, es la mascarilla hidratante a base de fresas y miel.

Materiales: 5 Fresas , 1 ó 2 cucharadas de miel.

Procedimiento: Primero coge las fresas y con un tenedor las vamos chafando. A continuación añadimos 1 ò 2 cucharadas de miel y lo fusionamos todo hasta que tengamos la consistencia de una pasta homogénea. Conseguida la mezcla aplícala sobre la cara y déjala actuar durante aproximadamente 20 minutos. Notarás como la piel poco a poco se va tensado. Pasado este tiempo sólo nos queda retirarla con abundante agua fría.

Mascarillas Exfoliante con almendras y miel

La piel del rostro necesita tener unos cuidados mínimos y de manera continuada como es la exfoliación de la pie, retirar las células muertas para que nuestra cara vuelva a lucir con un aspecto más joven y radiante.

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Materiales: 1 cucharada de miel, 2 almendras, 1 poco de zumo de limón.

Procedimiento: Molemos las almendras hasta dejarlas en polvo fino y las mezclamos con la cucharada de miel. A esta mezcla le añadimos el jugo de limón, una cucharada y removemos toda la mezcla bien. Prestad atención especial en las almendras, ya que si quedan trozos muy grandes, pueden dañar la piel.

Una vez la mezcla sea homogénea, la aplicamos sobre la piel de la cara mediante masajes circulares dados con la yema de los dedos. Dejamos que actúe aproximadamente 15 minutos y después retiramos con agua templada.

Mascarillas Exfoliante con avena, miel, leche y aceite

Esta mascarilla no sólo mantendrá nuestra piel libre de células muertas e impurezas, sino que además nos hidratará, tratará los puntos negros y nos dejará una piel iluminada y tersa. Esta mascarilla exfoliante conseguirá reducir las líneas de expresión y esas patas de gallo, que tanto nos afean.

Materiales: 1/2 taza de Avena, miel, leche, aceite de geranio y aceite de manzanilla.

Procedimiento: Cogemos media taza de avena y la machacamos muy bien, después añadimos media cucharada de miel, 2 cucharadas de leche, 2 gotas de aceite de manzanilla y dos gotas de aceite de geranio. Removemos bien la mezcla hasta conseguir una pasta.

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Esta pasta la aplicamos con la yema de los dedos, sobre la piel del rostro, siempre intentando dar masajes de tipo circular para que la avena actúe en su función de exfoliar. Dejamos actuar de 10 a 15 minutos y después la retiramos con agua templada. En cuanto la retiremos notaremos nuestra piel mucho más tersa y suave. Si tu piel es grasa, puedes añadir a la mezcla unas gotas de zumo de limón.

Mascarillas para desinfectar y refrescar con rosas

Cada cierto tiempo es necesario realizar una limpieza más profunda que nos deje la piel como nueva, esta mascarilla conseguirá mantener vuestra piel libre de impureza, muy indicada si tenemos granitos en la piel.

Materiales: 2 rosas maduras, media taza de avena molida, 2 cucharadas de agua de rosas, 1/4 de una taza de miel

Procedimiento: Para realizar esta mascarilla lo primero que tenemos que tener es bien molida la avena, que no haya trozos que puedan dañar nuestra piel, ya que en este caso será nuestro producto exfoliante. Añadimos a la avena molida o harina de avena los pétalos de rosas, removemos la mezcla y mientras le añadimos el agua de rosas y la miel. Aplicamos la mezcla una vez esté bien homogénea y la dejamos actuar durante 15 minutos. Después retiramos la mezcla con agua templada.

Mascarillas para desinfectar y desinflamar con aspirina

Al igual que la mascarilla anterior, esta mascarilla también mantendrá nuestra piel libre de impurezas pero además conseguiremos relajar la piel, aportando mayor luminosidad y vida.

Marteriales: 1 aspirina, medio vaso de leche.

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Procedimiento: Cogemos la aspirina y la trituramos o machacamos hasta que quede hecha polvo, después añadimos el medio vaso de leche hasta que quede una especie de pasta. Una vez tenemos la pasta preparada la repartimos por la piel, evitando los ojos y boca. Esta mezcla debemos dejarla actuar durante 10 minutos y después la retiraremos con abundante agua fría.

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