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Asedio a la malaria…

Un ensayo clínico dirigido por Pedro Alonso demuestra que la vacuna contra el paludismo es segura y efectiva en los menores de un año de edad.

El sueño de acabar con la malaria está hoy más cerca que nunca de ser una realidad. La candidata más avanzada a convertirse en la primera vacuna aprobada contra esta enfermedad, bautizada hasta su aprobación con el imposible nombre RTS, S/ AS02D, se puede administrar de forma segura en niños menores de un año, los más vulnerables ante la epidemia.

Si todo va bien, en pocos años podrá reducirse sustancialmente el millón de muertos que provoca la malaria cada año, el 75% de ellos niños africanos menores de cinco años infectados por la variante más letal del parásito que provoca la enfermedad, Plasmodium falciparum.

La buena noticia la dio ayer un equipo de investigadores dirigidos por el director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB) del Hospital Clínic de Barcelona, Pedro Alonso, con la publicación de los resultados de su trabajo en una de las revistas médicas más importantes del mundo, The Lancet. Esta vacuna, que casi podríamos definir como española por la importante contribución a su desarrollo de investigadores e instituciones nacionales, lleva siendo noticia casi desde su nacimiento, pero ha sido en los últimos tres años cuando todas las esperanzas se han depositado en ella.

El equipo liderado por Alonso estudió a 214 niños en el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM) de Mozambique, en el que colabora el Hospital Clínic y que cuenta con financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional.

Allí, los bebés fueron divididos aleatoriamente en dos grupos; al primero, se le administró en tres dosis (a las 10, 14 y 18 semanas de edad) la vacuna contra la malaria y, al segundo (grupo control), con el mismo esquema, una vacuna contra la hepatitis B. El objetivo principal era saber si los niños toleraban el compuesto. Uno de los investigadores, John Aponte, explica que es la primera vez “que se puede inducir inmunidad en bebés y, además, prevenir infecciones, cuando se sabe que su sistema inmune no es igual al de los niños más mayores”.

Los resultados son concluyentes. Sufrió efectos adversos, no relacionados con la administración de las vacunas, casi el mismo número de niños del grupo control (30) que del grupo de la vacuna (31). Pero, además, resultó que RTS,S era eficaz. Y más de lo que había sido nunca. Si en 2004, la vacuna demostró reducir el riesgo de nuevas infecciones en un 45% en niños de entre 1 y 4 años, ésta vez se ha conseguido disminuirlo en un 65,9%.

Camino por recorrer

Eso sí, los investigadores piden calma. Al fin y al cabo, su objetivo principal era sólo comprobar la seguridad de la inmunización en bebés y la elevada eficacia les ha llegado como una sorpresa.

Aponte explica que aún queda mucho trabajo por hacer: “Hay que realizar más estudios para evaluar el adyuvante de la vacuna y el esquema de inmunización. Si todo va bien, esperamos poder empezar un ensayo en fase III a finales de 2008, lo que nos llevaría a iniciar el registro del producto en 2011, cuando comenzaría la fase de producción masiva de la vacuna”.

Si RTS,S ha llegado hasta esta fase es, en parte, por la multitud de organismos empeñados en ello. El trabajo publicado ayer es fruto de un convenio público-privado, que incluye instituciones de investigación africanas, investigadores de cinco países, el laboratorio farmacéutico GSK y la PATH Malaria Vaccine Iniciative (MVI), una organización sin ánimo de lucro que ha recibido para el desarrollo de esta vacuna más de 75 millones de euros de la Fundación Bill & Melinda Gates.

El director de esta entidad, Christian Loucq, declaró a Público desde Seattle —donde se celebra hasta hoy el Foro de la Malaria— que no le preocupa la financiación de la futura vacuna: “Trabajamos con muchas instituciones que han financiado su desarrollo”, explica. “Aunque no puedo hablar en nombre de otros, estoy seguro de que habrá fondos disponibles para su producción y distribución”, añade.

El ensayo clínico 038, prometedor

Participantes
Los investigadores evaluaron a 214 niños menores de un año en Mozambique. A la mitad se le administró la vacuna RTS,S y, al resto, la de la hepatitis B.

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Seguridad
El objetivo primario era demostrar que la administración de RTS, S era segura y se consiguió: el mismo número de niños en los dos grupos mostró efectos adversos, no relacionados con la administración de la vacuna.

Eficacia
Aunque era objetivo secundario, el estudio ha demostrado que la vacuna reduce el riesgo de infección en un 65%.

La causa – El mosquito Anopheles transmite la malaria

En 1880, los científicos descubrieron que la causa de la malaria era un parásito llamado plasmodium, del que existen cuatro tipos (el más letal, P. falciparum), que se transmite a través de la picadura de la hembra del mosquito Anopheles.

La patología – Fiebre y dolor de cabeza, que causa la muerte si no se trata

Los síntomas de la malaria aparecen entre 9 y 14 días después de la picadura del mosquito. Son, principalmente, fiebre, dolor de cabeza y otros que coinciden con la gripe. Sin embargo, el paciente muere si no se trata o el parásito es resistente a los fármacos.

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Tratamiento – Ante las terapias tradicionales, la resistencia

La cloroquina ha sido el fármaco usado tradicionalmente contra la malaria. Aunque eficaz, el parásito se ha hecho resistente a su acción. El tratamiento combinado con artemisina es la opción recomendada hoy, pero su acceso aún es limitado.

Eficacia – Los hitos de la inmunización más prometedora

La revista médica The Lancet publicó en 2004 y 2005 dos estudios con la vacuna RTS,S, que demostraban que su administración reducía en los niños de 1 a 4 años el riesgo de infección en un 45%, y el de complicaciones clínicas, en un 58%.

El futuro – En 2011, la vacuna podría empezar a producirse en serie

El estudio en The Lancet demuestra que la vacuna es segura para bebés. Si todo va bien, a finales de 2008 se iniciaría el ensayo clínico en fase III, en el que se evaluaría la eficacia a gran escala. Si fuera positivo, la vacuna se aprobaría en 2011.

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No es una noticia relacionada con el Medio Ambiente en particular, pero quería que constara en el blog una noticia con tan buen contenido, y que de resultar, sería una muy buena noticia contra una de las enfermedades más cruentas en Africa.