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LIBERA! DENUNCIA CORREBOUS

La Asociación Animalista LIBERA! ha presentado 4 denuncias frente a la Delegació Territorial del Govern a las Terres de l’Ebre por malos tratos infringidos sobre toros y vacas el pasado verano en distintos festejos populares; en todos los casos se ha hecho patente el incumplimiento por parte de los organizadores y participantes de la Ley 22/2003, de 4 de julio, sobre protección de los animales en Cataluña. Los casos denunciados son:

-Toro ensogado (bou capllaçat) en Alcanar, Terres de l’Ebre, llevado a cabo el 12 de mayo de 2007. Durante las fiestas de San Isidre y en la celebración del segundo toro ensogado (festejo organizado por la asociación Tradició Canareva y con colaboración del Ayuntamiento de Alcanar), el toro permaneció encajonado durante una hora aproximadamente, durante la cual se le pudo escuchar bramando y golpeando las paredes del reducido cajón en el que estaba encerrado, demostrando así el estado de ansiedad y miedo que estaba padeciendo. Cuando finalmente fue sacado de este cajón, fue sometido a un larguísimo recorrido por las calles del pueblo, y durante todo el trayecto fue sometido a diversos maltratos y vejaciones (se le hizo correr en contra de su voluntad, arrastrado por las sogas que llevaba atada a los cuernos, recibiendo golpes cada vez que paraba, cayendo varias veces por tierra, y siendo jaleado por quienes llevaban los extremos de la soga hacia uno y otro lado).

-Toros a la mar (bous a la mar) en l’Ampolla, Terres de l’Ebre, del 23 de junio de 2007. Este caso sucedió durante las fiestas de Sant Joan, en la celebración del correbou “Anem als Bous”, eufemismo de “Bous a la Mar”. En este caso se pide la aplicación del sentido común, ya que el toro no es un animal marino. Esta festividad consiste en instalar un espacio semicircular en el puerto con una abertura hacia la que se hace ir a los toros increpados por los aficionados hasta provocar la caída del animal en el mar; los toros nadan mar adentro, intentando alejarse de la gente demostrando así el miedo que padecen. Inmediatamente, desde una barca se le atrapa por los cuernos (a lo que el toro se resiste tanto como puede), se le ata con una cuerda y se le remolca hasta una rampa que conduce a la plaza mientras el toro brama y muestra signos claros de ansiedad, y una vez allí comienza nuevamente la persecusión hasta que al animal se le arroja al mar nuevamente.

-Toro ensogado (bou capllaçat) en Amposta, Terres de l’Ebre, del 11 de agosto de 2007. Los hechos denunciados ocurrieron durante la celebración de la tercera salida del toro ensogado en las fiestas mayores del pueblo, correbou organizado por el Ayuntamiento de Amposta. En este caso, el primer toro mostraba signos evidentes de indisposición, cansancio y sufrimiento, por lo que a los pocos minutos de comenzar tuvo que ser sustituído por otro toro. Este primer animal bramava, babeaba y se mostraba atemorizado por el forcejeo de las personas que le obligaban a caminar contra su voluntad, le tironeaban de la cola, lo golpeaban y le gritaban; la cuerda se enredó en una señal de tránsito, agravando aún más la angustia del animal al sentirse atrapado. El segundo toro tuvo que padecer un largo recorrido por las calles del pueblo, lo que le provocó un grave estado de ansiedad; fue maltratado, agredido físicamente y sometido a vejaciones que le produjeron sufrimiento, daños físicos y psicológicos. El animal fue obligado a recorrer las calles del pueblo, se le hizo correr contra su voluntad, se le obligó a subir por una escalera estrecha para subir a la pasarela que une el Consell Comarcal con el Cap d’Amposta, sobre la carretera de Santa Bárbara.

-Toro y vaca embolados (bou i vaca embolats) en Les Cases d’Alcanar, Terres de l’Ebre, el 11 de agosto de 2007. Durante las Fiestas de Agosto 2007, se llevaron a cabo una vaca embolada y un toro embolado en el recinto portuario. La vaca y el toro fueron maltratados, agredidos físicamente y sometidos a vejaciones que les produjeron sufrimiento, daños físicos y psíquicos. En esta celebración, los animales salen a la plaza chocando contra una viga clavada en el suelo y donde se les ata por los cuernos, a lo que se resisten con todas sus fuerzas. Para conseguir colocar la herramienta con bolas de fuego y fuegos artificiales en los cuernos, los animales reciben golpes, patadas y tirones de la cola, tras lo cual se corta la cuerda que los ataba. Tanto la vaca como el toro muestran pánico al fuego, los petardos y a los gritos de la gente, saltan tratando de quitarse las bolas de fuego hasta que acaban estresados y agotados.

Todas las denuncias han sido acompañadas de imágenes grabadas y fotografiadas, así como del correspondiente informe veterinario que certifica la veracidad de los hechos denunciados y el maltrato evidente al que se han sometido a estos animales.

Vía: Asociación Animalista Libera!