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¿Cómo impermeabilizar la terraza?

Hay terrazas y balcones que quedan excesivamente expuestos a la climatología, lo que puede derivar en daños y problemas de humedad. Por ello, es importante tener en cuenta la posibilidad de impermeabilizar la terraza, ya sea a través de la contratación de un profesional o dedicar unos días al bricolaje casero.

Ahora que comenzamos a disfrutar de más días de sol y menos precipitaciones, resulta ser el momento perfecto para poder llevar a cabo la impermeabilización de la terraza. Tened en cuenta que tanto las terrazas como los balcones abiertos están expuestos a las inclemencias del tiempo, lo que supone que pueden verse afectados por las precipitaciones, con independencia del material utilizado en la construcción. Por ejemplo, materiales de alta durabilidad y famosos por su resistencia, como puede ser el acero o el yeso, también sufren daños y pueden verse afectados por la humedad.

Pensad que la humedad de las precipitaciones puede dañar realmente el revestimiento de la terraza, al igual que puede derivar en la aparición de hongos o microorganismos que dañan la superficie. Por supuesto, como muchos ya sabréis, la exposición a este tipo de deterioros pueden ser dañinos para la salud, por lo que también será importante tenerlo en cuenta a la hora de decidir si invertís en impermeabilizar o no la terraza.

Si optáis por impermeabilizar la terraza podréis contratar a una empresa especializada en impermeabilizaciones o destinar vuestros recursos a días de bricolaje. En cualquier caso, se cuentan con diferentes materiales para llevar a cabo este proceso: telas asfálticas, que requieren de mayor cuidado, u optar por la fibra de vidrio, que es una de las propuestas más recientes.

Hay pasos básicos que son comunes a todas las impermeabilizaciones de terrazas y pasos concretos que son específicos de cada edificación. Lo primero, tened siempre en cuenta que los días favorables para hacer estas tareas son los días secos, por lo demás, seguid estas recomendaciones generales:

  • El primer paso consiste en realizar una limpieza profunda de la superficie a impermeabilizar. Esto implica que será necesario retirar cualquier elemento (piedras, metales, desechos) o cualquier suciedad, para trabajar sobre una superficie limpia.
  • En el caso de que ya hayáis encontrado alguna señal de humedad será importante que eliminéis de forma exhaustiva el moho. Para ello podéis encontrar artículos concretos de limpieza en cualquier supermercado.
  • Comprobad que tampoco hay ningún rastro de grasa que pueda ensuciar la zona.
  • Antes de continuar será imprescindible que toda la superficie a impermeabilizar esté completamente seca. Los profesionales recomiendan dejar secar todo el espacio como mínimo durante 24 horas. Si os saltáis este paso, veréis que no os va a resultar sencillo impermeabilizar la terraza.
  • Una vez que esté listo, rellena las hendiduras y grietas con una lechada para evitar que pueda dañarse la estructura. A su vez, se recomienda fijarse en cuáles son las zonas más afectadas.
  • Podéis aplicar un impermeabilizante, como la fibra de vidrio, para dejar toda la superficie protegida.

En cualquier caso, si tenéis alguna duda, dada la importancia de la terraza y de evitar cualquier daño en la estructura es recomendable que valoréis pedir consejo y presupuesto a profesionales especializados en este tipo de trabajo. Por una parte, una impermeabilización a tiempo os puede evitar que tengáis que invertir más dinero en una remodelación posterior, ya sea porque haya derivado en goteras o veros teniendo que hacer obra para subsanar un daño estructural. Por otra parte, la acumulación de agua en la terraza puede derivar a problemas de salud que son fácilmente evitables, tal y como habéis podido comprobar anteriormente.

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