Todo sobre el aumento de pecho

Una de las cirugías estéticas más demandadas en el país es la del aumento de pecho. El aumento de pecho es un proceso quirúrgico destinado a mejorar la zona mamaria femenina. Este cambio en las mamas se puede realizar para aumentar el tamaño, elevar el pecho caído, reponer el volumen tras la lactancia o para equilibrar las diferencias de tamaño entre ambos pechos. La cirugía dura una hora aproximadamente y la paciente podrá volver a su rutina en unos 3 días.

Tipos de aumento de pecho

Desde que en la década de los 50 se comenzaron a hacer las primeras operaciones mediante prótesis, han sido muchos los avances en cuanto a técnica y calidad, convirtiendo la operación de aumento de pecho en una con resultados excelentes en la mayoría de casos.

Aumento de pecho mediante prótesis

La operación de aumento de pecho suele realizarse mediante dos tipos de prótesis: anatómicas o redondas. ¿Cuál es la diferencia entre ellas? Muy fácil. Las anatómicas son aquellas que tienen forma de gota y rellenan mayor volumen en el polo inferior. Por otro lado, las redondas consiguen más volumen en la parte superior.

Ambas se colocan, en la mayoría de los casos, debajo del músculo pectoral, o bien bajo la fascia muscular si se requiere. Pero tanto el tipo de prótesis como de colocación dependerá de cada paciente y la opinión del cirujano encargado de la operación.

Aumento de pecho por lipotransferencia

La lipotransferencia o lipofilling consiste en aumentar las mamas con la propia grasa de la paciente, extraída de otra región del cuerpo. Esta operación sencilla realizada por microinjertos (que no requiere ingreso hospitalario), consiguen que el resultado sea muy natural y puede suponer además una mejora en la silueta de la paciente, ya que la grasa extraída suele ser de zonas como el abdomen, los costados o los muslos. Además, se puede combinar con el uso de prótesis si se quiere aumentar el pecho más de una talla y media.

Los materiales más utilizados para los implantes mamarios

Entre los materiales más utilizados, se encuentran las siguientes prótesis:

Prótesis de silicona

Son las prótesis más utilizadas. Está compuesta por tres capas de poliuretano, y su relleno puede ser de dos tipos: gel cohesivo o gel blando. El gel cohesivo se caracteriza por ser más denso y, en el caso improbable de la rotura de la prótesis, el material no emigra a otras partes del cuerpo. Por otro lado, las prótesis de silicona de gel blando varían en función de los movimientos y la presión sobre la mama. Lo malo de este tipo de gel es que, en caso de rotura, el material se extiende por el tejido mamario.

Prótesis de suero

Lo mejor de estas prótesis es que el contenido es completamente compatible con el organismo. Por lo que, si hay rotura o fuga en la cápsula, podría ser reabsorbido por el propio cuerpo. Una de las desventajas que confirman diferentes pacientes que han optado por las prótesis de suero es que han tenido deformaciones en la mama o pérdidas de tamaño.

El tamaño de los senos: aspectos a tener en cuenta

La duda y pregunta que más se hacen las pacientes que tienen intención de aumentarse el pecho es la talla de los mismos. Aquí existen varios aspectos a tener en cuenta: cada mujer es diferente. Su peso, su estatura o incluso el tamaño del tórax.

Normalmente, tanto las pacientes como los doctores intentan que el tamaño escogido sea aquel que aporte naturalidad a la silueta. ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de elegir? Pues tanto el contorno y el surco marino como la distancia entre las aureolas. Además, la forma natural de las mamas antes de ser operadas, pues siempre influirá a la hora de escoger talla.

Aunque se lleve una idea clara desde casa, hay que saber escuchar a los profesionales y no solo escoger el tamaño perfecto para la estética de la paciente, sino también para la salud.

El postoperatorio

Una de las fases más temidas de la operación del aumento de pecho es el postoperatorio. Hay que tener en cuenta que, para conseguir un resultado de calidad, no basta con que la intervención quirúrgica haya salido excelente. La paciente tiene que seguir las indicaciones correspondientes para tener el resultado deseado.

Es importante destacar que la paciente sentirá dolor y tirantez en la zona, aunque esta sensación disminuirá con los analgésicos recomendados por el médico. Esa tirantez viene debido a que la piel ha sido estirada para albergar la prótesis. Además, en los brazos también se suelen tener molestias los primeros días si esas prótesis han sido colocadas tras el músculo.

No hay que asustarse si los primeros días se nota una pequeña inflamación de la zona o que estén más altos de lo normal. Con el tiempo, las mamas irán colocándose en su sitio y adquiriendo la forma correspondiente.

Sobre la postura para dormir, después de aproximadamente una semana, la paciente podrá dormir de lado. Hasta entonces, lo recomendable y cómodo es que se haga boca arriba. El dolor y las molestias al dormir desaparecerán por completo alrededor de las 6 semanas.

Por lo general, se puede hacer vida normal pasados 3 o 4 días, pero la recuperación absoluta ronda entre las 5 y las 6 semanas, teniendo en cuenta los dolores ya mencionados y las cicatrices por los puntos, las cuales son recomendables no exponer al sol durante el primer mes del postoperatorio.

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