Actualizado el 28/06/2021
Si quieres disfrutar de una piel sana y cuidada es necesario conocer todo sobre la exfoliación, desde en qué consiste, cuáles son los diferentes tipos de exfoliantes y cuáles son los beneficios que pueden aportarte. Y, para ello, en este artículo te compartimos toda la información.
¿En qué consiste la exfoliación?
La exfoliación es la aplicación de un producto granulado que te permite deshacerte de las células muertas de la piel y así dejar libres los poros obstruidos, lo que va a mejorar inmediatamente cómo se ve tu piel y también lo notarás al tacto.
Es fundamental tener en cuenta que la exfoliación hay que hacerla con suavidad sobre la piel para no dañarla, con movimientos circulares sobre la misma y evitando las zonas más sensibles (los ojos y las mucosas). No se trata de que haya que exfoliar la piel diariamente, ni mucho menos, con una vez por semana es suficiente y, en algunos casos, cada 15 días.
A su vez, que sepas que puedes hacer una exfoliación tanto facial como corporal. En las tiendas de belleza y grandes supermercados puedes encontrar productos indicados para cada una de estas zonas, con distintos ingredientes por si te interesa más un efecto que otros. Dicho esto, una vez que has exfoliado la piel es importante aplicar una crema que hidrate y calme.
Ventajas de la exfoliación facial y corporal
Como ya hemos mencionado, una de las primeras ventajas que aporta la exfoliación es la eliminación de células muertas de la piel, lo que implica que favorece la renovación celular y ayuda a eliminar las marcas de la piel.
El efecto inmediato que aporta es que, además de que se va a ver más limpia y luminosa, se verá con una textura más uniforme y notaréis al tacto que la piel está mucho más suave.
Además de estos aspectos, la exfoliación mejora la oxigenación de la piel, lo que se traduce en que los poros queden libres de impurezas y los desobstruye, lo que favorece que la piel «respire» mejor. También, gracias a este tratamiento, se mejora la microcirculación sanguínea y esto favorece que la piel tenga más vitalidad, que pierda el tono apagado.
Otro punto extra, sobre todo para aquellas que utilizáis otro tipo de tratamientos con cremas de belleza -con independencia de que sean para la cara o el resto del cuerpo- es que tener una piel exfoliada y con células nuevas facilita que la piel absorba mejor las cremas, por lo que se espera que aumente su eficacia.
Tipos de exfoliantes
En tiendas especializadas podréis encontrar las cremas exfoliantes más beneficiosas para la cara y, todas ellas, se englobarían dentro de estas cuatro categorías de tipos de exfoliantes:
- Exfoliantes mecánicos: Este tipo de mascarillas no contienen muchos gránulos, por lo que no suelen ser tan duras (aunque puede variar en función del producto). Generalmente, están compuestos de sal marina, aceites esenciales, melocotón, nueces, entre otros. Se les considera ideales para zonas del cuerpo extensas.
- Exfoliantes enzimáticos: Nos los solemos encontrar en forma de mascarillas y cremas, tienen una textura suave y no contienen gránulos. Son ideales para pieles sensibles gracias a su suavidad.
- Exfoliantes químicos: Si tienes una piel envejecida o escamosa, necesitarás un tratamiento más intenso para eliminar las células muertas, como éste, que es un poco más agresivo. Es importante tener en cuenta que para usar este tipo de exfoliante se recomienda hablar previamente con un dermatólogo o especialista.
- Gommage: Este producto tiene una textura granulosa que permite que arrastre con facilidad las células muertas de la piel. Se aplica masajeando suavemente.
Teniendo esto en cuenta, antes de escoger un producto exfoliante lee con detenimiento para qué tipo de pieles está recomendada y, si tienes dudas, pregunta a un especialista de la tienda.




