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¡A comer insectos!

Un reporte de las Naciones Unidas dice que comer insectos podría mejorar la nutrición, ayudar en la lucha contra el hambre, a la vez que reduce la polución. Al menos unos 2.000 millones de personas al rededor del mundo suplementan sus dietas con insectos, ¿por qué los otros 5.000 millones no los comen? Se estima que para 2050 seremos 9.000 millones de humanos en el planeta, y que la producción de alimentos deberá duplicarse. Agregar los insectos a la dieta es una buena salida.

Oruga del bicho taladro del bambú, cocida y lista para comer.

Lo cierto es que para el mundo occidental, insecto es sinónimo de algo asqueroso, así que combinarlo con la palabra comida produce una sensación de choque.

Avispas, escarabajos, saltamontes y orugas podrían ser un alimento muy nutritivo, tanto para las personas, como para el ganado, según indica el reporte.

Más de 1900 especies de insectos son consideradas alimento en diversas partes del mundo. Los más consumidos son los escarabajos (31 por ciento), orugas (18 por ciento), abejas, avispas y hormigas (13 por ciento), termitas (3 por ciento), moscas (2 por ciento), y muchos otros.

Las granjas de insectos “son una de las muchas formas de asegurar la alimentación”. Los insectos están por todos lados, se reproducen y crecen rápido, a la vez que, generan una huella ambiental muy baja.

Los insectos tienen un alto contenido de proteínas, grasas sanas y minerales. Serían muy importantes como suplemento alimenticio para los niños desnutridos, dice el informe.

A la vez, la crianza de insectos es simple, ya que los insectos son extremadamente eficientes en convertir su alimento en un alimento comestible para los humanos.

Por ejemplo, los grillos necesitan 12 veces menos alimentos que el ganado vacuno para producir la misma cantidad de proteínas que luego serán ingeridas por una persona.

En el informe se dice que la industria alimenticia podría ayudar a subir el estatus de los insectos dentro del mundo occidental, al incluirlos en nuevas recetas o al agregarlos en los menús de restaurantes.

En muchos países se los come de forma habitual, e incluso algunos son considerados delicias. Por ejemplo, las orugas son un lujo en el sur de África, y suelen ser una delicia cara. En países como Laos, Vietnam y Tailandia, las granjas de crianza de grillos son muy normales.

Pero la mayoría de los insectos son capturados en los bosques. El informe llama a que se promueva la cría cuidada de insectos, con regulaciones y producción segura.

Países en los que se come insectos.

image Tienda de insectos comestibles en Japón

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Mercado de insectos en Tailandia

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