Ayuno intermitente: los beneficios e inconvenientes de la dieta de moda

Es imposible que no hayas oído hablar de ella. La conocida como ‘ayuno intermitente’ se ha convertido en la dieta de moda durante el último trimestre del año. Pero ¿sabes qué es y cuáles son sus beneficios e inconvenientes? Aquí te lo vamos a explicar para que comprendas si puede ayudarte o no a perder peso y a conseguir los objetivos físicos que te propongas.

¿Qué es exactamente la dieta del ayuno intermitente?

Tal y como se recoge en este artículo de MyProtein, el ayuno intermitente ha sido una de las dietas más buscadas en Google durante la última parte del año 2020. Muchas personas han depositado en ella su confianza para perder peso y sentirse mejor.

En concreto, el ayuno intermitente no puede considerarse como una dieta ‘per se’, aunque muchas personas la utilizan como sistema de restricción calórica con el objetivo de perder peso. Se trata de un término que hace referencia a un período de tiempo en el que se alternan fases de ayuno y alimentación.

Generalmente, ese período hace referencia a una semana o a un mes. Quien hace el ayuno intermitente se abstiene de comer durante un lapso de tiempo de 16 horas (por ejemplo, entre las 22:00 horas que acaba la cena hasta las 14:00 horas en las que realiza el desayuno).

Para muchas personas, ese período de ayuno es excesivo, por lo que han adaptado esta dieta para dejarlo en solo 12 horas. En cualquier caso, el objetivo es concentrar todas las comidas del día en el período de tiempo en el que sí se puede comer (8-12 horas, según el modelo elegido).

Pero ¿qué beneficios e inconvenientes tiene el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente no es un concepto dietético nuevo a pesar de que se haya puesto de moda ahora. De hecho, lleva décadas utilizándose. Por eso, se conocen bastante bien sus beneficios:

  • Fomenta la oxidación de los ácidos grasos y, por tanto, una pérdida de peso saludable en la que se mantiene el porcentaje de agua y proteína.
  • Reduce los niveles de colesterol LDL y mantiene los de triglicéridos.
  • Incentiva los procesos de autofagia orgánica, lo que ralentiza el envejecimiento del cerebro, de las estructuras óseas y de los órganos.
    Es de mucha ayuda para combatir los procesos inflamatorios, por lo que se recomienda como parte del tratamiento para curar lesiones.
  • Mantiene estables los niveles de glucosa en sangre, lo que es muy útil para prevenir la endometriosis en mujeres y para reducir los factores de riesgo asociados a la obesidad.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. El ayuno intermitente requiere de mucha disciplina y planificación alimenticia. Sobre todo, para evitar darse un atracón cuando se inician las horas en las que se puede comer.

Los períodos largos de ayuno generan mucha ansiedad en algunas personas, sobre todo, si tienen problemas de sobrepeso. Y, en muchos casos, esa ansiedad desemboca en dicho atracón.

Además, en el caso de aquellos deportistas que centran su actividad física por la mañana, el ayuno tampoco es aconsejable. Por ejemplo, no es recomendable correr durante 10 kilómetros o hacer una sesión en bici de 50 kilómetros sin haber suministrado al organismo energía previamente en forma de comida.

Esos son los principales motivos por los que, si te estás planteando realizar el ayuno intermitente, es fundamental que te pongas en mano de un especialista en nutrición. Solo él podrá guiarte durante el proceso para que lo asumas con confianza y seguridad en ti mismo. Dos factores clave para que resulte exitoso y acabes disfrutando plenamente de sus beneficios.

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