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Enanos gigantes, Terry Pratchett y etnología

¿Qué pensaría un arqueólogo si excavase la tumba de un gigante de dos metros de altura, con todos los signos de que era un enano? ¿Confundidos? Perdón, me explico mejor. Habrán ido a ver la recientemente estrenada película El Hobbit, basada en la obra de Tolkien. Hablamos de un enano de esos. Pero será mejor para comprender la cuestión de este artículo, si ha leído las obras de Tolkien, o mejor, si han leído la de Terry Pratchett. De esos enanos estamos hablando, que en las descripciones literarias suelen ser muy diferentes a los guapos enanos de la última película de Peter Jackson. Son de una altura muy inferior a la más baja de un humano, son morrudos, cabezones, con barbas largas. Van vestidos con abundantes adornos metálicos, y no se separan nunca de su gran hacha. Ni siquiera muertos.

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Así que sigamos con el ejercicio. Estamos en esa tumba del gigante de dos metros, con un hacha, y todos los indicios de que en vida, fue un enano. Pero si analizamos los huesos, no es para nada un enano. Así es como inicia Katy M Meyers su disquisición de cómo ver la cuestión de las etnias en la arqueología. Katy tiene un blog sobre arqueología llamado Los huesos no mienten, y es una estudiante de doctorado en arqueología de la Universidad de Michigan, Estados Unidos.

image El ejemplo del enano típico de la literatura fantástica le vino a la cabeza mientras leía al escritor Terry Pratchett, quien ha creado un mundo llamado Mundodisco, en el que ha ambientado decenas de novelas, todas ellas de un humor típico inglés, en el que se mofa de la literatura “seria” de fantasía y ciencia ficción. Pero Pratchett también aprovecha para mofarse de la sociedad actual, y se vale para ello de la ciencia a todo trapo. Incluso ha publicado un libro de la ciencia en Mundodisco.

Katy quiere llegar a la respuesta de si un arqueólogo puede diferenciar una etnia de otra con lo que se recupera en una excavación. Para ello nos da el ejemplo de Zanahoria, un personaje que aparece en el libro ¡Guardias! ¿Guardias?, de Pratchett. Zanahoria mide dos metros de altura, es un miembro de la Guardia Nocturna, de la ciudad de Ankh-Morpork, pero fue criado por los enanos desde que nació. Así que él se considera un enano, habla como un enano, se viste como un enano, y come lo que comería un enano. Incluso está enamorado de una mujer enana. Tanto él mismo, como sus padres adoptivos, lo consideran de la etnia de los enanos.

Así es que volvemos al ejemplo del comienzo, si un arqueólogo Ankh-Morpork excavase su tumba, cientos de años después de sus historias, ¿cómo la interpretaría? ¿Por qué un humano sería enterrado con un hacha enana? Serían muy interesantes las hipótesis de trabajo de ese arqueólogo. Pero a lo que Katy va es a la definición de etnicidad.

Una etnia puede definirse de forma biológica, basándose en la genética, o por el comportamiento cultural, o sólo se puede interpretar en base a artefactos de un estilo similar como se hacía en la arqueología hace décadas. Según una definición de etnicidad de Siân Jones, es la “identificación con un grupo mayor en oposición a otros en base a las diferencias culturales percibidas y/o descendencia común”. Determinar eso en arqueología, cuando se lidia con huesos o restos de cultura material, es difícil.

Buscando un ejemplo más realista, Katy elije a los descendientes de irlandeses en Estados Unidos. Por lo general están muy apegados a sus raíces étnicas, por lo que un arqueólogo no dudaría en asociar a esa gente con la etnia irlandesa. ¿Pero y si encuentra un lugar en el que se celebró el día de San Patricio, repleto de cosas típicas irlandesas? Sería similar al caso de Zanahoria mencionado más arriba. Por eso, otros autores, como Guy Halsall, dic en que asignar un nombre étnico a al evidencia arqueológica es imposible sólo basándose en la arqueología en sí. En otras palabras, la interpretación étnica del material que descubren los arqueólogos en un yacimiento nunca debería resultar sólo de lo que se ve allí in situo. Lo que propone Halsall es que se necesitan múltiples líneas de evidencia para poder asignar una etnicidad a algo.

Aunque esto también es difícil, ya que siempre estará el problema de los foráneos que adoptan la cultura local y sus costumbres étnicas, como por ejemplo Zanahoria, y sus padres enanos, en Mundodisco. Así es que tal vez en arqueología lo importante no es identificar etnias, sino estudiar cómo los individuos expresaban su identidad en una escala local, a través de sus tumbas, por ejemplo.

Fuente: Bones don’t lie

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