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35 premios nobel, y 600 jóvenes investigadores en Lindau, Alemania

(Desde Lindau, Alemania – Invitado por la Fundación Lindau Nobel Laureate Meeting)

En un pueblito de ensueño, sacado de algún relato de los Hermanos Grimm, se cumple el sueño de todo joven científico, el poder codearse con los veteranos, con los que ya tienen décadas de investigación encima, y que han aportado su granito a la historia de la ciencia, por lo que les han otorgado el Premio Nobel. Se trata de las Lindau Nobel Laureate Meeting, reuniones que tienen como meta principal conectar y en enseñar. Conectar a los 600 jóvenes investigadores de todo el mundo entre sí, y con los Premios Nobel, y que los primeros aprendan de la experiencia que destilan estos últimos.

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Lo más destacable de estas reuniones no son las decenas de charlas de treinta minutos de duración que dan los 35 Premios Nobel que participan, sino que luego de las charlas, los jóvenes investigadores tienen la oportunidad de reunirse cara a cara con los disertantes, y realizarles preguntas, consultas, comentarios.

En Lindau se destaca el vínculo. Si bien los Premios Nobel no dejan de tener ese aura de “nobleza de la ciencia”, no le huyen a los jóvenes investigadores que pueden abordarlos en el lobby del salón de actos (Inselhalle). Lindau es unión y traspaso de conocimiento, de una generación o generaciones, a otra. Algo que se ha perdido en muchos aspectos de la sociedad humana, es lo que nos llevó a donde estamos como especie, el que los veteranos compartan su experiencia con los que se inician. Esto ocurre en Lindau una vez al año.

La ciencia es importante para hacer un mundo mejor, los científicos son importantes. La carrera de un científico que se inicia, puede llegar a ser muy dura, por lo que tener oportunidades de hacer conexiones como esta, son un gran logro para los 600 jóvenes que fueron elegidos para asistir a Lindau.

Un ejemplo de ello son Laura Mazzaferro, Victoria Flexer y Javier Bardagi, tres jóvenes investigadores argentinos que se dedican a la química, que es el tema de la 63va Lindau Nobel Laureate Meeting. Laura y Javier están terminando sus estudios en Alemania, donde están también investigando. Victoria está en Bélgica. Esto resume un poco lo que también es el espíritu de estas reuniones, que son las de anular las fronteras para la ciencia. Que la ciencia no tenga nacionalidad, más que la de la humanidad.

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Podrá parecer naif, ya que si bien los científicos no tienen problemas en desarrollar sus investigaciones en diferentes países, sus descubrimientos a veces no se transforman en un bien de la humanidad, ni a veces en el de una nación dada, sino tal vez de una compañía. Lindau aboga por compartir el conocimiento, y varios de los Nobel lo han dejado bien claro en sus disertaciones.

Laura Mazzaferro es una argentina de La Pampa, que se recibió de licenciada en química en 2007, en la Universidad Nacional de La Pampa, y se doctoró con beca del CONICET en 2011. Para 2012 ya estaba realizando su post doctorado en Alemania becada por la Fundación Alexander von Humboldt, en la Universidad de Freiburg.

“Cuando recibí la nominación para participar de la reunión Lindau”, nos cuenta Laura, “fue una gran sorpresa, por un lado porque no conocía la existencia de esta reunión, y por el otro porque siendo estudiante en la UNLPam jamás me imaginé poder encontrarme algún día, con nada menos, que los premios Nobel de química. Espero tener la posibilidad de charlar personalmente con algunos de ellos. Considero que estos científicos son la cara visible de excelentes grupos de trabajo, sin los cuales, los descubrimientos que realizaron no hubieran sido posibles. Por eso me gustaría preguntarles cómo fue ese proceso de armar un grupo de trabajo y llevar adelante una línea de investigación, qué dificultades tuvieron y cómo las resolvieron. Sí, me interesa particularmente "eso que no se cuenta", o sea, el día a día de trabajar en investigación”.

Victoria Flexer es otra argentina, pero de Buenos Aires, que investiga en la Universidad de Ghent, Bélgica, becada por el programa Marie Curie Actions y por el Fondo para el Desarrollo Internacional de la OPEC. Allí llegó de Francia, y allí de Australia, así que esto ya nos habla de una científica inquieta. 

“Lo que más me interesa del meeting de Lindau”, dice Victoria, “es la posibilidad de escuchar conferencias sobre temáticas muy diversas, donde espero que los oradores, los Nobel, darán una charla tratando de abarcar una visión amplia de algún tema. A mí siempre me gustó la ciencia en un sentido amplio,  y me interesa incluso la posibilidad de moverme entre distintos temas. Algo que un poco he hecho en estos años de trabajar en el extranjero. Lamentablemente esto no es muy fácil, dado que cuando uno busca un nuevo puesto científico (post-doc, joven investigador, etc.) en general buscan contratarte por la experiencia que ya tenés en determinado tema, y no porque vos tenés ganas de aprender cosas nuevas en una temática completamente distinta. Entre otras cosas, también espero tener la oportunidad de charlar durante almuerzos, coffee breaks o cenas con otros jóvenes investigadores o incluso con alguno de los Nobel”.

Javier Bardagi es otro químico argentino, de Córdoba, que logró una beca de la Fundación Alexander von Humboldt, pero en la Universidad de Regensburg. “Principalmente”, nos cuenta Javier, “espero poder conocer o interpretar la visión del futuro de los Premios Nobel, como encaran sus proyectos a largo plazo.Por supuesto que también es una gran oportunidad para conocer investigadores de diferentes países y compartir ideas, algo que siempre es bueno y que muchas veces te lleva a ver las cosas de otra perspectiva. Por suerte el entusiasmo se contagia y uno puede cargar pilas al encontrarse con personas que muestran un gran entusiasmo por lo que hacen, o por lo que se podría hacer en campos en los que se comparte un interés”.

Esperemos que las expectativas de estos y de los otros cientos de jóvenes se cumplan. Ya contaremos por Tendenzias, cómo se resolvieron las reuniones de Lindau, que terminan este sábado próximo.

 

PD: Pueden seguir mis aventuras turísticas en Linda, escritas a las apuradas, y de una forma muy informal aquí.

 

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