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Avatars de fósiles transforman la paleontología

Los avances en la tecnología están repercutiendo en la forma en que podemos estudiar el pasado evolutivo. Por ejemplo, la paleontología puede llegar a convertirse en un arte, ya que poder extraer un fósil, sin dañarlo, a veces es realmente comparable a una obra de arte. Deben separar los huesos petrificados de la roca que los aprisiona, para así poder estudiarlos, un proceso que puede llevar años e incluso décadas.

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La introducción de las tomografías de rayos-X ha revolucionado el estudio de los fósiles, permitiendo “extraer” virtualmente un fósil de la roca, si necesidad de tocarlo.

Esto no sólo agiliza el estudio del fósil en sí, sino que lo protege, ya que muchas veces resultan dañados en el proceso de extracción. Así, un grupo puede comenzar a estudiar el fósil descubierto, mientras otro sigue con la laboriosa extracción, que muchas veces se realiza con tornos de dentista.

Lo interesante de esta tecnología es que no sólo permite “ver” al fósil por fuera, sino también su anatomía interna con mucho detalle. Por ejemplo, un cráneo de homínido puede verse cómo era por fuera, así como las marcas que dejó el cerebro en el hueso por dentro.

A la vez, al obtener copias perfectas en 3D en las computadoras, pueden estudiar los fósiles desde todo tipo de puntos de vista. Por ejemplo, someterlos a simulaciones, para conocer las fuerzas biomecánicas que actuaban sobre esos huesos.

Si se cuenta con un esqueleto completo, digamos de un dinosaurio o de un neandertal, se lo podría traer virtualmente a la vida, para poder comprender cómo se movían, etc.

La gran mayoría de los científicos están comenzando a compartir esos avatars de fósiles con la comunidad científica, para que otros puedan estudiarlos, e incluso, con una impresora 3D se puede hacer una copia, para poder estudiarla en mano, si se quiere, o para poderla exhibir en algún museo. Ahora, estos últimos son un poco más celosos con los fósiles que les pertenecen, y no los comparten así nomás, sino que los venden.

Fuente: ScienceDaily

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